El deporte nacional: la convivencia |
México goza de muchos deportes nacionales; ninguno reconocido por la FIFA.
Uno es el clásico de “me meto tantito en la fila porque ya casi abren”.
Otro es el de “ahorita te deposito” con prórroga indefinida.
Y por supuesto está el favorito de la temporada: jugar todos contra todos en la vida cotidiana, pero sin VAR, sin reglas claras y con mucho contacto prohibido.
En nuestro país no hacía falta que empezara el Mundial de futbol para ver tácticas agresivas. Vivimos de por sí en una fase permanente de eliminatoria.
El mexicano promedio puede pasar la mañana indignado porque la Selección no tiene defensa, y por la tarde impedir que alguien se incorpore al carril porque “no es justo que se meta”. La coherencia, como el juego limpio, es opcional.
Lo curioso es que nos gusta pensar que el problema del país está arriba: los árbitros corruptos, la federación incompetente, el sistema que no funciona. El análisis es sofisticado, casi técnico. Siempre hay un responsable estructural.
Nunca somos nosotros. Nosotros apenas hacemos jugadas pequeñas. Un empujoncito aquí. Un atajo allá. Un “no te preocupes,........