El crédito que México debe construir
México lleva décadas discutiendo cómo distribuir mejor la riqueza. La pregunta que casi nunca nos hacemos es mucho más importante: ¿cómo generar mucha más riqueza?
Mientras el debate nacional gira alrededor de programas sociales, reformas constitucionales, elecciones judiciales o confrontaciones políticas, existe un tema prácticamente ausente de la agenda pública: México no tiene una estrategia nacional de financiamiento productivo para sus pequeñas y medianas empresas.
Y eso explica buena parte del bajo crecimiento económico. No es un problema de izquierda o de derecha. Es un problema de productividad.
El verdadero motor de la economía
Las micro, pequeñas y medianas empresas representan más del 99% de las unidades económicas del país, generan alrededor del 70% del empleo formal y aportan aproximadamente la mitad del Producto Interno Bruto, de acuerdo con datos de INEGI y la Secretaría de Economía.
Sin embargo, cuando se analiza el destino del crédito bancario, la realidad es distinta. La banca mexicana ha evolucionado. Llegaron nuevos participantes como Nu, Plata y otros bancos digitales.
Los grandes bancos mantienen una posición sólida y rentable. Pero el negocio continúa concentrándose principalmente en:
El crédito productivo para PyMES continúa siendo insuficiente. No porque falte liquidez, sino porque falta una estrategia nacional.
México presta poco para producir
Hoy el crédito total al sector privado representa aproximadamente 38% del PIB. La propia Asociación de Bancos de México ha planteado como objetivo elevarlo a 45% del PIB hacia el final de la década. Es una meta positiva, pero insuficiente. La pregunta correcta debería ser otra. ¿Cuánto crédito nuevo necesita la economía productiva para crecer al 3, 4 o 5% anual?
Una propuesta concreta
México debería fijarse una meta nacional. Movilizar cada año recursos equivalentes al 1% del Producto Interno Brutoexclusivamente para inversión........
