CDMX y asaltos ¡me tocó a mí!
Lo que menos pretendo al escribir estas líneas es victimizarme. Si comparto esta experiencia es porque refleja una realidad que miles de personas viven todos los días en nuestra querida Ciudad de México y porque guardar silencio sería normalizar lo inaceptable.
Hace unos días fui víctima de un asalto a las 10 de la noche en la colonia San Miguel Chapultepec, sobre la calle José María Tornel —a punto de llegar a Constituyentes—. No ocurrió en una zona aislada ni particularmente peligrosa. Ocurrió en una de esas áreas que las autoridades, alcaldía Miguel Hidalgo incluida, suelen presentar como seguras y protegidas.
Venía manejando acompañado de dos sobrinos de ocho y nueve años de edad, con su mamá y otra persona. Íbamos platicando y, como sucede tantas veces, bajamos la guardia por unos instantes.
En un alto, dos hombres armados nos encañonaron simultáneamente por ambos lados del vehículo. No había espacio para maniobrar ni posibilidad real de escapar. En segundos entendí que no había seguido los protocolos que uno repasa mentalmente tantas veces y que la situación exigía serenidad.
Cuando comprendí que no buscaban secuestrarnos ni llevarse el vehículo, sino despojarnos de nuestras........
