El costo político de la simulación digital
En la política actual, parece que lo que no genera ruido en redes sociales no existe. En el afán de conquistar la conversación digital, muchos gobiernos y actores políticos han caído en una trampa peligrosa, confundir el activismo legítimo con la simulación automatizada. El uso de granjas de bots y brigadas de trolls no es una estrategia de comunicación, es en realidad, una forma de contaminación democrática que asfixia el debate público.
La simulación digital, esa creación artificial de apoyo o de rechazo, genera un impacto profundamente negativo en la esfera pública porque, en primer lugar, anula la voz de la y del ciudadano real. Cuando........
