La pérdida de humanidad
La humanidad se ha diferenciado de los animales por dos básicas razones: el desarrollo de abstracciones mediante el lenguaje, los idiomas, las matemáticas y lo simbólico así como la capacidad de cuidar a los otros y proporcionar lugares seguros para la recuperación de los enfermos.
Pero frente a la vida, el desafío de la inconsciencia y la crueldad nos haría pensar en que algunos en vez de evolucionar, involucionan en las peores versiones posibles.
Eitan Daniel, un niño de apenas 18 meses asesinado y hallado dentro de un costal con huellas de violencia extrema, ha provocado indignación en Ciudad Juárez, Chihuahua, y en todo el país. A días del crimen, este sábado su cuerpo fue entregado a la familia paterna para su velorio. El menor fue hallado sin vida el pasado 10 de marzo en la zona conocida como Los Kilómetros, sobre la carretera Juárez–Casas Grandes, dentro de un costal de ixtle abandonado en un terreno baldío. Los peritajes confirmaron que la causa de la muerte fue un traumatismo craneoencefálico, producto de un golpe, y que el niño presentaba múltiples lesiones previas, lo que sugiere maltrato reiterado.
A este caso se suman otros tantos de parejas jóvenes que abandonan bebés en los caminos, que matan a sus propios hijos, que no dudan al momento de apartarse de la más básica humanidad. Ni siquiera se trata de instinto parental pues la empatía de otros es tan grande que puede salvar incluso cachorros de otras especies. Pero hay una crisis en la juventud de México, una que lleva a relativizar la vida. Una crisis en la que morir o dejar morir a un bebé es tan normal como hacer........
