Entre el aprecio y la amenaza
Las palabras valen por sí mismas, pero en el caso de los hombres de poder deben descifrarse a partir de sus intenciones y pulsiones emocionales. Esto adquiere mayor relevancia en los gobernantes populistas, propensos al exceso, al desapego de la realidad y desprecio a la verdad; por lo mismo, recurren con frecuencia a la mentira. Es un fenómeno nuevo, porque se inscribe en la democracia y en una civilidad objeto de desdén. Sean Trump, Boris Johnson, Jair Bolsonaro o López Obrador. En Brasil e Inglaterra, la democracia los echó del poder; probable que suceda en Estados Unidos y, lamentablemente, en México los modos, el proyecto y las formas fueron ratificados con una mayoría suficiente para hacerse, de manera ilegal, del Poder Legislativo y del Judicial. Una vuelta de tuerca en la construcción autoritaria, México dejó de ser una democracia imperfecta —híbrida, según los especialistas— para transitar en autocracia.
De la presidenta Sheinbaum, Donald Trump dice que es una buena persona; a veces el elogio va más allá; sin embargo, siempre acompañado por la descalificación, la más grosera y agresiva: que ella no manda, sino........
