Portada sicaria del diario Reforma contra el Ejército mexicano |
No es exagerado hablar de una portada sicaria en la edición de hoy de Reforma. Doy argumentos para justificar mi tesis: el sicario nunca actúa por su cuenta, sino siguiendo instrucciones de algún jefe de la mafia —informativa en este caso—.
El periódico de la familia Junco evidentemente responde a los intereses de las clases empresariales, muy molestas por las victorias presidenciales de la izquierda en 2018 y 2024. Grupos conservadores, nacionales y extranjeros, están todavía más molestos, hasta furiosos, porque la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo continúa realizando el trabajo político para consolidar la transformación de izquierda con más triunfos electorales.
A tales grupos empresariales de derecha, y aun de ultraderecha, no se les ha expropiado ningún negocio ni nada de su patrimonio; todo lo contrario, se les invita a que sigan invirtiendo para que se enriquezcan aún más —algo que vale la pena incluso aplaudir si se generan empleos—. ¿Por qué la rabia contra los gobiernos de izquierda, particularmente contra el de la presidenta Sheinbaum y el Ejército mexicano? Respuesta: Porque ahora, con la 4T, las personas intensamente ricas tienen que hacer algo tan básico que no acostumbraban: pagar impuestos. De ahí que agredan desde la sombra, a través de sus sicarios mediáticos. Habría algo de honor en esa clase empresarial si al menos atacara de frente, pero el coraje y la valentía jamás la han caracterizado.
Reforma, está claro, no necesita recibir órdenes expresas; conoce su oficio, el del sicariato, y lo ejerce con eficacia para favorecer a su público: los grupos conservadores. Es lo que ocurrió hoy en su portada: encontró cómo lastimar al Ejército y el diario se........