Otro gol de México en la cancha del pensamiento no ideologizado

Es interesante el artículo sobre la ideología de la Enciclopedia de Filosofía de Stanford. Vale la pena, sobre todo, por sus críticas a lo que voy a llamar ideologismo, que es la tendencia a dar bastante más importancia a los creencias de un grupo que a la realidad empírica.

La Enciclopedia de Filosofía de Stanford cuestiona el pensamiento ideologizado a través de numerosos autores: Marx, Mannheim, Lukács y Weber, etcétera.

La esencia de la crítica radica en subrayar que la ideología distorsiona la realidad y, por lo tanto, impide la objetivad, lo que imposibilita el progreso en democracia de las sociedades.

Quien actúa bajo un ideologismo dogmático no solo pierde la capacidad de percibir la realidad tal cual es, sino que se convierte en un prisionero de esquemas mentales impuestos por el grupo al que pertenece.

La Enciclopedia de Filosofía de Stanford destaca el hecho de que los sistemas ideológicos suelen caracterizarse por ser epistémicamente cerrados, esto es, incapaces de integrar nueva información o conocimiento que contradiga sus tesis centrales, aunque resulte evidente que estas son falsas.

El fanatismo es la enfermedad de las personas epistémicamente bloqueadas: no cambian ni siquiera si la realidad demuestra que están totalmente equivocadas.

Lo más peligroso para una persona gobernante es el ideologismo: le impide adaptarse a las cambiantes circunstancias. ¿Un ejemplo?

El más obvio: la llegada a la presidencia de Estados Unidos de un personaje tan impredecible y que ha demostrado ser capaz de realizar cualquier cosa como