La reforma electoral de Sheinbaum, la CIA y la Inteligencia Artificial |
Esta semana entró en vigor un paquete de tres reformas electorales que la presidenta Claudia Sheinbaum promulgó tras su aprobación en el Congreso federal y en 25 congresos estatales. Una de ellas ha pasado relativamente desapercibida entre el ruido político, pero merece un análisis más cuidadoso. Mi hipótesis es que la nueva causal de nulidad por intervención extranjera no está pensada para los métodos tradicionales de intromisión diplomática, sino para un escenario mucho más moderno como el de las campañas de influencia digital impulsadas por Inteligencia Artificial, plataformas tecnológicas y actores extranjeros capaces de alterar las emociones del electorado a gran escala.
Las tres modificaciones abarcan el aplazamiento de la elección judicial a 2028, la creación de una comisión del INE para verificar la integridad de los candidatos, y la incorporación de la injerencia extranjera como nueva causal de nulidad electoral, plasmada en la base VI del artículo 41 de la Constitución. No está de más mencionar que el paquete incluyó también, de manera polémica, una reserva para permitir la reelección de magistrados electorales por un periodo adicional de seis años, lo que permitiría a algunos de ellos permanecer hasta 17 años en el cargo, una contradicción difícil de ignorar en un movimiento que hizo de la no reelección una bandera fundacional.
Para entender qué está blindando esta reforma, conviene recordar el caso que cambió la conversación global sobre democracia y tecnología. La campaña presidencial de Donald Trump en 2016 utilizó datos recopilados para elaborar perfiles psicográficos, determinando la personalidad de los usuarios según su actividad en Facebook. El equipo de campaña utilizó esa información como técnica de microfocalización, mostrando mensajes personalizados sobre Trump a distintos votantes en varias plataformas digitales. Según........