El fenómeno Abelardo de la Espriella |
Durante meses buena parte del establecimiento político intentó vender la idea de que Abelardo de la Espriella era apenas un fenómeno pasajero de redes sociales. Una candidatura ruidosa, mediática y útil para agitar el debate, pero sin verdadera capacidad de crecer electoralmente. El problema para quienes subestimaron ese fenómeno es que las encuestas empezaron a mostrar otra cosa. Ahí comenzó a cambiar el tablero político.
Las últimas mediciones de firmas nacionales como Invamer, Guarumo y el Centro Nacional de Consultoría (CNC) —que incluso dentro de sus propias lecturas no lograron esconder lo que ya empieza a verse en la calle— y de encuestadoras internacionales como AtlasIntel y GAD3, reflejan una tendencia que es imparable. Iván Cepeda consolidado arriba y Abelardo creciendo de manera sostenida mientras Paloma Valencia y otros candidatos empiezan a perder impulso.
Pero el verdadero fenómeno no está solamente en los números. Está en el tipo de conexión que empezó a construir con sectores donde históricamente la derecha y la centro derecha colombiana nunca había logrado entrar con fuerza.
Durante años, la izquierda tuvo prácticamente el monopolio emocional de los sectores populares. Sabía hablarle al ciudadano indignado, al comerciante golpeado por la economía, al trabajador frustrado y al joven cansado de la inseguridad y de la falta de oportunidades. La derecha muchas veces sonaba lejana, técnica o demasiado encerrada en los círculos tradicionales de poder.
La lámina constitucional que le falta al álbum
Más derechos para más gente: el legado de Luis Almagro
El país donde el vándalo manda...
Paloma y Abelardo: Cepeda es el rival
Cecilia desenmascara las falacias de la “reforma agraria” petrista
La infinita estupidez de la........