Cayó Maduro, ahora Petro está en la mira |
La caída del chavismo no es un simple cambio de mando. Es el derrumbe de una narcodictadura que, durante más de dos décadas, convirtió a Venezuela en un enclave del crimen político, del narcotráfico y de la represión autoritaria. No se desplomó un gobierno. Se desplomó una estructura criminal que destruyó la economía, quebró las instituciones, sometió al pueblo y convirtió el territorio venezolano en plataforma de redes ilegales con alcance continental.
El chavismo no solo devastó a su propio país. Se transformó en una amenaza directa para la seguridad nacional de Estados Unidos, por su rol en el narcotráfico, por el amparo a redes criminales y por haber servido como refugio de actores terroristas. Durante años, el régimen permitió la presencia de células vinculadas a Hezbollah dentro de su territorio y protegió a grupos narcoterroristas colombianos que encontraron en Venezuela un santuario para operar, rearmarse, entrenar y expandir sus rutas ilegales. No fue un accidente. Fue una decisión de poder.
Mientras el pueblo venezolano huía del hambre y la persecución, el régimen fortalecía alianzas con estructuras criminales transnacionales, obteniendo financiación, protección militar y respaldo político. Esa........