La psicología detrás de un voto

Es inevitable reconocer que la decisión de los votantes, en un porcentaje muy alto, está atada a un factor psicológico, a una herida no sanada, a un dolor o a una emoción relacionada con algún aspecto de su vida. En estos tiempos de coaching, psicología, constelaciones, neurociencia, PNL y demás métodos de sanación o desarrollo humano, vale la pena poner atención a estos factores que a veces ignoramos.

El psicólogo y psiquiatra Drew Westen, de la Universidad de Emory, señala en sus publicaciones que “el cerebro político es un cerebro emocional” y que “las personas razonan para llegar a conclusiones emocionalmente sesgadas”. Por su parte, George Lakoff, de la Universidad de Berkeley, plantea dos afirmaciones relevantes sobre esta materia. La primera sostiene que “cuando los hechos no encajan con la visión del mundo de una persona, los hechos suelen ser ignorados o incluso atacados”; la segunda afirma que “no se puede comprender la política del siglo XXI con un cerebro del siglo XVIII”.

Hablar sobre emociones genera sensibilidad; muchas veces se necesitan conversaciones previas o, en otras ocasiones, un trago que ayude a soltar lo que se siente, así que le invito a esforzarse y llegar hasta el final de este artículo.

Respecto al voto “libre”, recordemos que el miedo, la esperanza, la frustración, el resentimiento, la admiración, la rebeldía y la identificación con determinadas causas pueden influir tanto como las cifras económicas o los programas de gobierno.

La patria está en peligro

Colombia y sus fronteras en la hora cero

Nosotros llevamos la camiseta de la selección; Cepeda y sus aliados, el uniforme de nuestras fuerzas militares

El fraude a la paz y el chantaje del estallido social

La Colombia de Cepeda

El voto de derecha en Colombia ha sido la regla general, representa lo tradicional y las costumbres de nuestro país conservador y religioso, claro, muy marcado por la sed de venganza, el dolor y otros sentimientos. Por otra parte, en los años recientes, la izquierda colombiana ha logrado, consolidar una base electoral importante frente a lo cual vale la pena analizar críticamente las motivaciones que pueden estar detrás de este fenómeno político. Parte del discurso progresista no estaría orientado únicamente a la supuesta búsqueda de la igualdad, sino también a la confrontación permanente con quienes representan el éxito económico, a quienes consideran unos explotadores de la clase trabajadora y la oposición a las estructuras históricas de poder.

En dicho voto también encontramos con mayor vehemencia la presencia de unos sentimientos arraigados........

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