La izquierda ya nos dijo lo que quiere hacer

¿Qué será lo que hace que miles de ciudadanos de diferentes naciones elijan lo que es, con toda claridad, una amenaza para sus propias vidas? Es curioso y un poco aterrador que, cuando vemos a un político diciendo cosas extremadamente peligrosas, muchos nos digamos: imposible que gane. Y, sin embargo, gana. Porque el político logra que su discurso suene bonito, cercano, cálido. Suena a “yo te entiendo”, a “yo soy como tú”, cuando claramente ni les importa la persona que tienen enfrente. El truco es que sus propuestas más macabras simplemente pasan desapercibidas, envueltas en promesas de dignidad y banderas de colores.

En Colombia ya vivimos eso. Y lo peor es que la izquierda no se molestó en ocultarlo.

Gustavo Petro durante su gobierno impulsó abiertamente la asamblea nacional constituyente. Luego, Iván Cepeda salió a decir que iban a dejar el tema de la constituyente de lado, como quien le lanza un hueso al perro para que deje de ladrar. Y entonces el 5 de junio de este año, en otro discurso, Petro volvió al mismo punto: que para acabar con la corrupción y hacer las reformas sociales era necesaria la asamblea nacional constituyente. Aunque nos digan que no, ya sabemos exactamente lo que quieren........

© Revista Semana