Advertencia desde México |
Durante años, la lucha contra el narcotráfico tuvo un libreto claro: perseguir capos, incautar cargamentos, erradicar cultivos. Una guerra dura, sí, pero dentro de márgenes conocidos. Ese libreto ya no existe. Y lo que está ocurriendo en la región debería encender todas las alarmas en Colombia. Me explico:
Primero fue Nicolás Maduro. La decisión de Estados Unidos de ir directamente contra su régimen bajo acusaciones de narcotráfico rompió un tabú histórico: señalar a un jefe de Estado como parte de la estructura criminal. No es solo retórica. Es un cambio de doctrina. Fuerte.
Esta semana vino México. La acusación contra Rubén Rocha Moya y funcionarios de su entorno confirma que no se trata de casos aislados. Es una estrategia en marcha. Washington dejó de ver el narcotráfico como un problema exclusivamente operativo y empezó a tratarlo como un fenómeno político. Ya no basta con golpear carteles. El objetivo ahora son sus conexiones en el poder. Pero el problema no solo es de México, donde tradicionalmente EE. UU. opera con algodones, es de toda la región.
Y ahí es donde Colombia entra en escena.
La incoherencia de Aida........