Iván Cepeda, el despistado

El problema del senador Iván Cepeda Castro no es que sea comunista, que lo es. El problema es que está despistado. No se entiende cómo una persona que ha crecido en el contexto social y político en el que él vivió insista, en pleno 2026, en unas ideas fracasadas que, allí donde se implantaron, han producido ruina económica y social.

Cuando Cepeda era un niño, en los años sesenta, su padre, acosado por su cercanía con grupos de extrema izquierda, tuvo que exiliarse con su familia en la entonces Checoslovaquia. Ese país, como buena parte de Europa del Este, hacía parte de la llamada Cortina de Hierro: un bloque bajo la influencia del comunismo soviético, en el que también estaban Polonia, Rumania, Bulgaria y Alemania Oriental.

Cepeda vivió allí hasta 1968, fecha en la que ocurrió un levantamiento conocido como la Primavera de Praga, en el que millones de checoslovacos se alzaron contra el régimen oprobioso y empobrecedor de Moscú. ¿El resultado? Los jerarcas soviéticos enviaron tanques para aplastar a la población praguense que, lejos de lograr su cometido de darle rostro humano al comunismo, vio cómo el puño de hierro de aquel régimen se apretaba.

Con posterioridad, él........

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