Cali es Cali |
Qué curiosa es la vida. Durante el fin de semana parecía que todo pasaba por Cali. La ciudad se ponía su traje de gala para recibir a las delegaciones internacionales que acudían a la posesión del presidente Abelardo De La Espriella. Por primera vez, ese acto cumbre de nuestra democracia salía del centralismo bogotano y llegaba a una región cada vez más rezagada frente a otras que decidieron lanzarse hacia el progreso dejando atrás sus fantasmas.
El lunes, con la satisfacción del deber cumplido y la esperanza de volver a los lugares de privilegio, los caleños salieron temprano a rebuscarse la vida como siempre. Lo mismo hicieron los habitantes del Eje Cafetero y el Chocó.
Nadie imaginaba que sobre las 7:30 de la mañana el mundo se vendría abajo. La tierra tembló como pocas veces en nuestra historia. Un terremoto de magnitud 7.4 desató el caos. Muertos, heridos, pérdidas materiales y sueños rotos en Cali y las demás regiones afectadas.
Al caer la noche, con la desazón de quien recibe esos golpes tan fuertes de los que hablaba César Vallejo, rondaba una pregunta: ¿ahora qué? ¿Cómo nos levantamos de esta?
Amenaza a la democracia
Encontrar sentido y esperanza en medio de........