Al vaivén de las olas

En tanto los acontecimientos de la vida colectiva suceden, es difícil percibir su concatenación, pero, cuando ya han pasado, y el decurso del tiempo permite juzgarlos con serenidad, aparecen ante el observador nexos y causalidades que no se habían percibido antes con la misma nitidez. Esto lo digo para ponderar las memorias de Abelardo Forero Benavides, un político liberal del siglo pasado, célebre profesor y gran académico, publicadas recientemente por la Universidad de los Andes. Al terminar su escritura en 1958, el autor entregó el texto a su familia para que lo publicara cuando ya hubieran muerto todos los protagonistas de la vida nacional de esa época aciaga; y cuando creyera que esa publicación fuera útil para Colombia.

El interés que suscita esta obra excelente es enorme por tratarse de una fuente primaria de la que no teníamos noticia. Su tardía publicación, además, nos propone un acertijo: ¿Por qué la familia espero tanto tiempo para publicarla? A mi modo de ver, por la preocupante simetría que existe entre muchos episodios de aquel entonces, y la situación en la que nos encontramos.

En 1946, el partido liberal, que venía gobernando desde 1930, perdió las elecciones como consecuencia de su división entre dos candidatos, Gabriel Turbay y Jorge Eliécer Gaitán; el triunfador fue Mariano Ospina Pérez, una figura del conservatismo, más conocido por su actividad empresarial que por su militancia partidista. Fue un triunfo pírrico: carente de mayorías parlamentarias, tuvo que buscar un gobierno de unidad nacional con sectores del liberalismo.

El libro de Abelardo narra las vicisitudes de ese proceso que finalmente fracasó. Ospina, entonces, quedó atrapado en lo que Petro denomina “un bloqueo institucional”, el mismo que se produjo en el periodo presidencial siguiente, que fue el de Laureano Gómez, y que se........

© Revista Semana