El verdadero colombiano

Durante los últimos cuatro años, los colombianos nos acostumbramos a un discurso que nos trató de dividir entre ricos y pobres. El gobierno de Gustavo Petro y el Pacto Histórico convirtió esa narrativa en política oficial. La confrontación permanente y las alianzas con grupos armados ilegales en su peligrosa y fracasada política de “Paz Total” terminaron por profundizar una polarización que parecía consolidada. El debate público se saturó de acusaciones y de un lenguaje que presentaba al otro como enemigo. Esa lógica terminó por erosionar la confianza entre sectores que deberían haber trabajado juntos.

El triunfo de la oposición frente a la continuidad del modelo autoritario del presidente Abelardo De La Espriella se vio abruptamente interrumpido por un desastre natural, un devastador terremoto. Más allá del dolor humano y las pérdidas materiales, el sismo generó un impacto económico directo e inmediato. Se paralizaron actividades productivas, se dañaron la infraestructura vial y los servicios públicos, se fracturaron las cadenas de suministro y miles de familias perdieron, de la noche a la mañana, sus viviendas y sustentos.

En las zonas más golpeadas, el comercio, la agricultura y la pequeña y mediana industria cayeron drásticamente. El costo, por tanto, no ha sido únicamente humano, sino también estructural, con repercusiones profundas en el empleo y la........

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