Están desesperados, pero no hay que bajar la guardia |
Esta semana que termina muestra el desespero que hay en las filas de la izquierda radical, incluyendo el Gobierno. Sin embargo, no estamos enfrentados a un partido político normal que opera bajo las normas tradicionales de la política. Enfrentamos una organización que utiliza la combinación de las formas de lucha para ganar y obtener lo que quiere, y eso incluye la violencia, la ilegalidad y cualquier mecanismo que sea necesario. Por eso no se debe bajar la guardia en estos ocho días, y hay que estar vigilantes de todo lo legal e ilegal que van a hacer, tanto la campaña de Cepeda como el Gobierno de Petro, para mantenerse en el poder.
Empecemos con el desespero de la campaña de Cepeda y del Gobierno. La última locura es, sin duda, ese pedido a la Justicia colombiana e internacional de investigar a Abelardo de la Espriella, utilizando el único mecanismo que ha tenido Cepeda para hacerse valer en la política: acusar al otro de ser parte del paramilitarismo. ¿Se olvida Cepeda de la carta abierta que publicó su amigo y compañero de lucha Camilo García Giraldo sobre las relaciones y los vínculos del candidato presidencial de la izquierda con las Farc, en la que habla sobre el uso de la intimidación e incluso del asesinato de opositores?
*Era obvio que, ante la falta de alternativas, para no hablar de la falta de propuestas, volvieran a lo único que saben hacer, y en lo cual Cepeda es experto: acusar al rival para deslegitimarlo, para deshonrarlo y para........