Sin petróleo y sin turismo |
El presidente Petro prometió, muy al inicio de su mandato, reemplazar progresivamente los ingresos petroleros por los derivados del turismo. Para ello lanzó toda una estrategia mediática con el llamativo posicionamiento del eslogan de Colombia, el país de la belleza. Una apuesta muy arriesgada fue dejar de producir combustibles fósiles para reemplazarlos por una industria verde, sin chimeneas. Sin embargo, transcurridos más de tres años, los ingresos de petróleo han caído a niveles no registrados hace décadas y, de paso, perdimos la autosuficiencia en gas natural.
Promesa cumplida, dirán los áulicos de siempre, pero la segunda parte —la de transformarnos en una potencia turística— está encaminada a convertirse en un gran fiasco. Entre 2023 y 2024, el Gobierno celebró el incremento en la llegada de extranjeros al país, pero toda la algarabía se apagó a mediados........