Desintoxicar, desideologizar y desincentivar |
Con la llegada de De la Espriella, los colombianos dieron un mensaje de cambio. Una nota de su desesperación frente a un gobierno anterior que prometió una nueva forma de gobernar, pero que cayó en una profunda degradación. En ese escenario, el nuevo presidente tiene una tremenda oportunidad de convencer a millones de colombianos que no votaron por él, pero están hastiados de la polarización, el discurso violento y destructor mantenido a lo largo de los pasados cuatro años.
El real poder de la democracia radica en la opción que tiene el constituyente primario (el pueblo) para enviar el mensaje si quiere continuar o corregir el camino. Es la suprema manifestación de su evaluación sobre cómo se ha sentido gobernado y su decisión es un mensaje que quien resulte elegido tendrá la capacidad de interpretar y transformar esa voluntad en las políticas y programas. En ese discernimiento se definirá el éxito —o fracaso— del nuevo gobierno.
La sociedad colombiana también tiene una hoja en blanco. Existe la posibilidad de........