La pieza que falta

Cuando celebraban su reelección como congresistas, Wadith Manzur y Karen Manrique recibieron la noticia de que la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia había proferido orden de captura en su contra. La Corte ordenó que fueran llevados a la cárcel, al considerar que hay indicios suficientes para determinar que habrían negociado contratos en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) a cambio de apoyos al Gobierno.

Por este inmenso desfalco son investigados también los congresistas Liliana Bitar, Julián Peinado, Juan Pablo Gallo, Juan Diego Muñoz y Martha Peralta, y ya se encuentran tras las rejas el expresidente del Senado Iván Name, el expresidente de la Cámara Andrés Calle, los exministros Luis Fernando Velasco y Ricardo Bonilla, y la exconsejera de Regiones Sandra Ortiz. Esto sin contar al propio director Olmedo López y a su subdirector Sneyder Pinilla, además de asesores y contratistas. Hoy están prófugos Carlos Ramón González, exdirector del Dapre, y César Manrique, exdirector de la Función Pública.

Cuesta creer que esta inmensa red de corrupción de la que formaron parte funcionarios del más alto nivel del Gobierno hubiera operado por simple iniciativa de Olmedo López, cuyo único cargo relevante había sido ser secretario de Ambiente de la alcaldía de Itagüí. Es difícil creer que se movió casi un billón de pesos en contratos fraudulentos, aprobando créditos de la nación, declarando una emergencia inexistente, por pura iniciativa de un director y un subdirector de poca monta, Sneyder........

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