La desnudez del petrismo

Hace cuatro años, cuando Colombia se alistaba al igual que hoy a la elección del presidente de la República, el mayor reparo que enfrentaba el entonces candidato Gustavo Petro era su talante autoritario y el miedo a que el país cambiara su modelo económico y político mediante una reforma constitucional. A medida que se acercaban las elecciones, el tono del candidato Petro se suavizó, atendió a los medios a los que era esquivo y afirmó varias veces ser un demócrata.

Cuatro años antes, en 2018, precisamente ante estos temores, el entonces senador Gustavo Petro se hizo fotografiar frente a unas tablas que asemejaban mármol, en las que estaban grabados los que serían los 10 mandamientos de su gobierno, de los que extraigo algunos: garantizar la democracia pluralista, impulsar la iniciativa privada, nombrar a los más capaces y no impulsar una Asamblea Nacional Constituyente. Hoy, con Petro presidente, quedó claro que nada de esto se respetó, y aunque la Constituyente no se convocó, siguió siendo su bandera, hasta esta semana.

La primera vuelta presidencial dejó como ganador a Abelardo de la Espriella, con 10.356.231 votos, 673.138 más que su contendor Iván Cepeda, con quien se medirá ahora en segunda vuelta.

Pero a pesar del papel impecable de la Registraduría, el presidente Gustavo Petro afirmó que habían aparecido 800.000 nuevos votantes en el censo electoral y que había irregularidades en las votaciones. El candidato Iván Cepeda hizo eco de las denuncias y aseguró que no acatarían el resultado de la primera........

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