Populismo embaucador
Parodiando al sabio Caldas con su famoso símbolo (ø) dibujado en la pared del Colegio del Rosario antes de ser fusilado y que, según la leyenda, transmitía el mensaje de Oh larga y negra partida, se puede afirmar que millones de colombianos están diciendo a todo pulmón Oh larga y negra pesadilla que nos ha tocado vivir durante el Gobierno de izquierda que llegó a la casa de Nariño lleno de odios y rencores; qué lástima que este no haya gobernado para todos los colombianos y que no hubiera sido el punto de unión e integración para tener un país próspero y floreciente, sino que se convirtió en el impulsador de la polarización.
Las medidas populistas se aplicaron desde el primer momento en que se llegó al poder, buscando sembrar votos para darle continuidad en el tiempo al socialismo que, por algunas circunstancias, había logrado un número importante de votos; los subsidios otorgados a un alto porcentaje de la población, incluyendo a delincuentes, el nepotismo, el incremento desmedido del salario calculado para impulsar los votos de la campaña presidencial, la disminución de horas semanales de trabajo, la aparente permisividad con los delincuentes y el carrusel de contratación cosechan votos para las próximas elecciones.
Las declaraciones autoritarias de quitar impuestos a las familias campesinas generan muchos votos; los cobros adicionales a los estratos 4, 5 y 6 en el consumo de energía para disminuir la crisis financiera de Air-e generan afectos a la izquierda, especialmente entre quienes gozan de servicios públicos subsidiados. La orden de entregar 25 billones de los Fondos Privados de Pensiones a Colpensiones quiere decir que el Gobierno ya se gastó las pensiones y cesantías de los trabajadores y necesita ‘volver a llenar........
