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Democracia o dictadura

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10.06.2026

Durante muchos años se ha dicho que Colombia era la joya de la corona para el comunismo internacional, ideología que apoyó la violencia subversiva en el país desde los años 60; lograron introducir un Gobierno progresista en 2022, bien sea por la corrupción de algunos políticos, por la indolencia, la indiferencia o la apatía de muchos electores, por el engaño a ciudadanos ilusos que creyeron en un cambio, por la violencia de unos pocos delincuentes, así como por la ola del tsunami político del socialismo del siglo XXI que invadió a muchos países de América Latina, como consecuencia de lo planeado en el Foro de Sao Paulo.

Está claramente demostrado que el comunismo, actuando como animal rabioso que cuando muerde no suelta fácilmente a su víctima, refuerza lo que ha sucedido con Cuba, que lleva más de 60 años de dominación comunista; Nicaragua, más de 30 años bajo el régimen socialista; Venezuela, 27 años de castrochavismo; y Brasil, con más de 16 años de gobiernos de izquierda en este siglo XXI. En el caso colombiano, la izquierda ha usufructuado el Gobierno por cuatro años, pero está sedienta de poder y busca permanecer décadas en él, como lo demuestran las intenciones del jefe de Gobierno, que hace lo imposible por promocionar a su ‘heredero’.

El Gobierno y la izquierda que este representa parecen que han aplicado todas las formas de lucha, como lo planteaba Mao Zedong, donde para alcanzar los objetivos se debe utilizar simultáneamente todas las herramientas disponibles, bien sean legales o ilegales, la presión política y armada, el trabajo de masas para dominar al proletariado, las huelgas y, en general, implantar el caos y la anarquía. Esto es lo que lamentablemente está viviendo nuestro país con la presión armada de los narcoterroristas, la amenaza de los colectivos, la intimidación de la primera línea, el discurso populista y la acción desestabilizadora........

© Revista Semana