Ahora o nunca

Enfrentamos un momento de escepticismo político, inducido por las campañas de desinformación alrededor de las elecciones presidenciales, lo que permite recordar una frase del Cardenal Richelieu, primer ministro francés del siglo XVII, quien, priorizando los intereses nacionales de su país, afirmó que “El hombre es inmortal, su salvación está en el más allá; el estado no tiene inmortalidad, su salvación es ahora o nunca”.

Estamos frente a una situación similar donde la democracia vive momentos de agonía y, por tanto, ganar en la primera vuelta debe ser el objetivo de quienes unidos quieran recuperar el país que todos amamos.

Probablemente, muchos funcionarios que ejercen cargos de poder y responsabilidad, nombrados por afinidad ideológica con el gobierno, no por meritocracia ni por ser dechado de virtudes personales y profesionales, desconocen que su labor debe estar orientada a contribuir al logro de los intereses nacionales del país, representados particularmente en la supervivencia del Estado, en la seguridad a todos los residentes, en favorecer la prosperidad económica de la nación y en generar las condiciones que permitan darle bienestar general a toda la población.

Parece que en el país hacen todo lo contrario; cuando se habla de la supervivencia de la nación, se hace referencia a la protección e integridad del territorio y al mantenimiento de la soberanía y autoridad del Estado, pero se observa con........

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