La Otan es una calle de una sola dirección

La Otan, creada en 1949 como alianza de defensa colectiva contra la amenaza soviética, se fundamenta en el principio de que “un ataque contra uno es un ataque contra todos”, artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte. Ese compromiso de solidaridad mutua fue el alma de su razón de ser durante la Guerra Fría. Sin embargo, en las últimas décadas —y de manera más visible en los últimos años— esa solidaridad se ha vuelto cada vez más unidireccional, con Estados Unidos asumiendo el rol de garante principal mientras muchos aliados europeos ofrecen apoyo condicional o selectivo.

Un ejemplo histórico ilustra el contraste. En 1982, durante la Guerra de las Malvinas, Washington prestó a Reino Unido inteligencia, combustible (casi 7,5 millones de litros), reabastecimiento de misiles y apoyo político decisivo, a pesar de irritar a toda Iberoamérica. Ronald Reagan priorizó la solidaridad con un aliado de la Otan. Cuarenta y cuatro años después, la dinámica se invirtió: en 2026, España cerró su espacio aéreo a aviones militares estadounidenses involucrados en operaciones contra Irán y bloqueó el uso de las bases de Rota y Morón. Francia negó sobrevuelos de aeronaves con suministros destinados a Israel, Italia rechazó solicitudes similares en la base de Sigonella en Sicilia, y Austria, amparada en su neutralidad, denegó permisos de tránsito aéreo. Incluso el Reino Unido —tradicional aliado incondicional— limitó el uso de sus bases a misiones estrictamente defensivas.

Esta asimetría no es nueva, pero se........

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