El canto de las sirenas
Debo confesar que no esperaba que la película La Odisea, de Christopher Nolan, tuviera tantos mensajes poderosos para el momento que vive Colombia. Llegué a la sala de cine pensando que me iba a encontrar con una historia de guerra, de batallas y de héroes en combate, por la referencia que tenía de la película Troya, que narra un conflicto largo y brutal inspirado en La Ilíada.
Odiseo, el rey de Ítaca, fue el estratega del caballo de Troya, un hombre fuerte, valiente e inteligente de la mitología griega. Duró diez años en la guerra, pero después enfrentó la prueba más dura de su vida, el de regresar a casa. La película sostiene una idea muy potente, la guerra fue difícil, pero volver de ella fue peor. Duró años de travesía y, de todas las pruebas que le tocó atravesar, la más reveladora fue el canto de las sirenas.
Fue una hechicera, Circe, quien advirtió a Odiseo y a sus hombres que el canto era irresistible, que prometía conocimiento y que nadie que lo escuchara libremente sobrevivía. La verdad de las sirenas era cruda, seductora y dolorosa, ofrecían una visión completa de lo que duele y de lo que se desea; tenían la respuesta a todas las preguntas. Odiseo decidió........
