Colombia merece un vice profesor |
Hay imágenes que uno no olvida. Hay momentos que trascienden la coyuntura política y terminan convirtiéndose en símbolos de algo más profundo. Momentos que no se quedan en la memoria, sino en ese lugar del pecho donde habitan las cosas que realmente importan. Uno de esos momentos ocurrió durante el cierre de campaña en Buga.
Ante miles de colombianos, José Manuel Restrepo tomó la palabra. No habló como economista. No habló como exministro. No habló como candidato a la vicepresidencia. Habló como maestro. Con lágrimas en los ojos, pronunció una frase que sintetiza mejor que cualquier discurso la razón por la que decidió entrar nuevamente al servicio público: “Me sacó del aula de clase y me trajo a la más grande aula de clase de este país, que es toda la nación.” Confieso que esas palabras me conmovieron.
Porque existe una diferencia enorme entre quienes llegan a la política para obtener algo y quienes llegan a entregar todo lo que tienen. Entre quienes entienden el poder como un privilegio y quienes lo entienden como una responsabilidad. José Manuel Restrepo pertenece a esta última categoría.
Pensemos por un momento en lo que significó la decisión que tomó. Tenía una carrera consolidada. Había construido una vida dedicada a la academia, a la formación de jóvenes, a la investigación y al pensamiento. Había ocupado posiciones de liderazgo en importantes universidades del país. Había servido como ministro en uno de los momentos........