Betococo
Cuando tenía 11 años, mi nieto Sebastián me envió este correo electrónico: “Hola betococo te tengo una historia pequeña no te acuerdas en una navidad donde había unos juguetes tiernos llamados furbes cual mariana Sofia y yo estábamos obsesionados con tener uno y no te acuerdas que yo quisiera uno con todo mi alma pero mariana y Sofia no querían que yo tuviera uno entonces tú y yo isimos un plan secreto que tu me lo pediste a escondidas sin que se dieran cuenta entonceste quiero agradecer por lo que isiste it was very thoughtful”. Los peluches-robot Furby estaban de moda y se compraban en Falabella o se pedían a Amazon. Mariana y Sofía tenían 7 y 4 años más y a veces mangoneaban a Sebastián, a quien llamaban Nené. Para corregir la injusticia, entraba en acción el abuelo, Betococo, el autor de esta columna, así llamado por la nieta mayor cuando balbuceaba Beto Loco y le salía Betococo.
Con Sebastián isimos otros planes secretos. Betococo pagaba en Archie’s por anticipado diez pizzas medianas de cuatro quesos porque a........
