¿Contra quién votar?
No hay colosos de la política entre los candidatos presidenciales inscritos para las elecciones del 31 de mayo. No los puede haber porque el único coloso de la política colombiana en el último medio siglo fue Luis Carlos Galán Sarmiento. Entre los tres candidatos más favorecidos en las encuestas, hay una razón poderosa para votar contra Iván Cepeda. Es el candidato oficial de un Gobierno que no solamente no hizo el cambio que prometió, sino que concluye su mandato en medio de una gestión catastrófica. Nadie garantiza que uno de los otros dos contendores sea mejor que Cepeda, pero por sentido común es mejor escoger otro partido en lugar de premiar al que ya incumplió sus promesas.
Elegir a Cepeda es reproducir el funesto patrón de siempre: personeros de malos o regulares gobiernos se sucedían en el poder. Esos presidentes nunca hicieron algo eficaz contra la corrupción oficial y si hicieron algo por el desarrollo económico del país fue a paso de tortuga. Ahora comprobamos que un candidato como Petro, que por mucho tiempo se autodenominaba la opción anticorrupción, presidió un Gobierno en el que los que saquearon el presupuesto no se llaman Ñoño Elías ni Musa Besaile, sino Olmedo López, Carlos Ramón González y una larga........
