¿Qué tipo de victoria queremos?

El “Eje de la Resistencia”, la mayor fuerza militar del Medio Oriente, ha desaparecido abruptamente y es importante que tomemos conciencia de las razones ideológicas que causaron su desaparición. Esa fuerza se había convertido en algo que ya no tenía relación con lo que fue en el momento de su creación. Ahora tenemos el deber de interrogarnos sobre los errores que llevaron a su desaparición para no volver a cometerlos.

Permítanme, por esta vez, no hacer aquí un análisis de la situación geopolítica sino proponer un testimonio y una reflexión.

El “Eje de la Resistencia” es un concepto propio de la defensa iraní, basado en la movilización de las minorías chiitas del Medio Oriente. Inicialmente, se trataba de capitalizar la simpatía que la revolución islámica del ayatola Rulah Khomeiny había suscitado para armar y organizar las minorías chiitas. Aquella revolución representaba la liberación del colonialismo anglosajón. Garantizar la protección de Irán era, para todos los que luchaban contra el capitalismo, una necesidad. La interpretación del islam que el imam Khomeiny promovía convertía el culto chiita del dolor en una fuerza, recordando que el imam Alí había luchado y se había sacrificado por la justicia. Su ejemplo mostraba a todos el camino a seguir.

Pero ese sistema de “proxis” o intermediarios violaba la soberanía de los Estados en los que esas minorías chiitas creaban sus grupos armados. Eso se hizo insoportable para aquellos Estados en 2011, cuando la mayoría chiita se sublevó en Bahréin, y debido al subsiguiente intento de derrocar la familia real bahreiní, que es sunnita.

Fue en aquel momento cuando Qassem Soleimani fue ascendido al grado de mayor general. Soleimani transformó el Eje de la Resistencia proponiendo a cada una de las organizaciones implicadas actuar de manera independiente y realizar por sí mismas la revolución khomeinista en su propio país. En pocos años, Irán dejó de tener “proxis” ya que estos se convirtieron en milicias extranjeras aliadas. Cristianos y sunnitas se sumaron a los combatientes de la base chiita. El temor que esas milicias inspiraban a los gobiernos de sus países iba in crescendo. Con Irán y Siria, el Hezbollah libanés, el Hachd al-Chaabi iraqui, el movimiento yemenita Ansar Allah y muchos más, el Eje de la Resistencia se convirtió en la fuerza armada más importante del Medio Oriente.

El Guía de la Revolución iraní, el ayatola Alí Khamenei, tratando de reunir todo el mundo musulmán........

© Red Voltaire