¿Acaso aún importan la soberanía y la libertad de los pueblos?

Al referirse a Nuestra América/Abya Yala/América Latina,  Dani Seixo resume que «esta es la región de la paradoja trágica: inmensamente rica y eternamente empobrecida. Las independencias del siglo XIX, heroicas en sus batallas e intenciones, fueron un espejismo. Rompieron el lazo político con España y Portugal, sí, pero las oligarquías criollas, esas burguesías nacidas para servir, se apresuraron a buscar un nuevo patrón ante el que someter a sus pueblos. La corona fue reemplazada por la libra esterlina y esta, a su vez, por el todopoderoso dólar. La dominación cambió de idioma, de traje y de modales, pero su esencia, la del imperialismo, se hizo todavía más profunda y voraz». Ahora observamos cómo algunos gobiernos han asumido sin disimulo una posición vasalla y rastrera en cuanto a la política supremacista de la Casa Blanca y a su máximo objetivo de controlar de forma directa el manejo de los diferentes recursos naturales estratégicos que se hallan en nuestras naciones, recurriendo, de ser preciso, al uso de las armas, como ya ocurrió con Venezuela y se amenaza reiteradamente a Cuba; lo que........

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