Opinión: Ética, no lástima: la dignidad no se falsifica |
Este microensayo confronta la narrativa del presidente Gustavo Petro, quien justificó públicamente la ocupación de cargos públicos por parte de mujeres que falsificaron títulos, apelando a su condición de pobreza. Desde una voz situada, se expone cómo esta postura deslegitima las trayectorias éticas de millones de mujeres que han luchado por su formación sin trampas. El texto articula una crítica desde el Feminismo Artesanal, la Interculturalidad Crítica, la Educación y la Neuroafirmación, y denuncia la manipulación del discurso de clase como estrategia política para encubrir la corrupción.
Presidente Gustavo Petro: lo que usted ha dicho es una vergüenza. Es una humillación para millones de mujeres que hemos ganado nuestros espacios a pulso, con jornadas redondas, con esfuerzo real, con dignidad. Verlo hablar a favor de mujeres que decidieron ser corruptas, que falsearon títulos y ocuparon........