La desaparición del debate público racional |
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Algo profundo está cambiando en la vida pública mexicana. Ya no se discute. Ya no se argumenta. Ya no se intenta convencer. La política dejó de ser debate y se convirtió en confrontación. La plaza pública fue sustituida por la tribuna, la tribuna por la conferencia, la conferencia por la consigna y la consigna por el insulto. La razón fue desplazada por la emoción. El argumento por la descalificación. La evidencia por la narrativa. La política dejó de ser un espacio de deliberación y se transformó en un espacio de combate verbal permanente. Y cuando desaparece el debate racional, lo que desaparece en realidad es la democracia.
Primero. La democracia no es sólo votar. La democracia es discutir. Es confrontar ideas. Es defender argumentos. Es convencer. Es perder debates y aceptar razones ajenas. Es cambiar de opinión frente a la evidencia. Sin debate público racional, la democracia se convierte en una competencia de popularidad. En los sistemas democráticos, el debate público cumple una función esencial: permite que las decisiones colectivas se tomen después de confrontar razones, datos, diagnósticos y propuestas. El debate no es un lujo intelectual. Es un mecanismo de decisión colectiva.........