¿Y si Cambio? ¿Y si la depresión es un llamado a escucharte? |
Cada 13 de enero conmemoramos el Día Mundial de la Lucha contra la Depresión y me llama la atención que muchos todavía creen que estar deprimido es solo ‘estar triste’, pero la realidad es más profunda. Es un estado donde nuestro sistema nervioso entra en modo de ‘ahorro de energía’ porque se siente agotado de luchar y agobiado por no encontrar una salida.
Cuando estamos deprimidos, se debilita nuestro sistema inmunológico y por ende, nos enfermamos con más frecuencia, perdemos la fuerza y el mundo se siente pesado. Lejos de ser ‘falta de voluntad’ o ‘no echarle ganas’ —como muchos juzgan a la ligera—, es en realidad un cuerpo gritando por una pausa.
¿Te has detenido a pensar que tu cuerpo te habla a través de sus síntomas? Si fueras un carro, la depresión es esa señal en el tablero que te avisa que lo estás corriendo sin aceite; no es que el motor no quiera andar, es que no tiene con qué.”
Las raíces invisibles y temores sembrados
A veces, la depresión no es por lo que se vive hoy, sino por lo que no se sanó ayer. Esas heridas ‘olvidadas’ que aún duelen en silencio se resumen en tres raíces:
Rechazo o abandono: El vacío de un padre ausente o la frialdad de una madre desconectada, crean la falsa creencia de que no somos suficientes o que otros siempre son más valiosos. Maltrato infantil: Crecer entre gritos y críticas configura un cerebro adulto inseguro, que se siente ‘poco merecedor’ de alegría porque aprendió que nada de lo que haga es suficiente. No aceptación: Pelearte con tu historia preguntando ‘¿por qué a mí?’ genera un desgaste inmenso. No aceptar el pasado es cargar una mochila de piedras que, tarde o temprano, termina en depresión.”
Temor a la soledad, otra arista de la depresión
Crecimos con la idea de que ser independiente era sinónimo de soledad, y que solo la vida en pareja........