El naufragio de la ley

En Venezuela, el silencio de la ley no significa que vivamos sin sonido, por el contrario, estamos expuestos continuamente a un ruido ensordecedor, para un país que aprendió a vivir en el “sálvese quien pueda”.

Lo que antes era la excepción, hoy es nuestra cédula de identidad social: una cultura que abrazó ladesobediencia y que convirtió la norma en cortés sugerencia, pero demasiadas vecesignorada con desprecio.

Este fenómeno de erosión institucional atraviesa cada fibra de nuestra nación. Evadimos impuestos bajo la excusa del desgobierno, levantamos ciudades al margen de cualquier rigor urbanístico y agredimos al prójimo —con el gesto, la palabra o el puño— bajo el amparo de una impunidad que lacera.

En este ecosistema invertido, quien denuncia la falta es, paradójicamente, el señalado; el ciudadano íntegro quetermina........

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