Tranquilín, aplica el arte de acompañar procesos

Hay personas que no necesitan levantar la voz ni ocupar titulares para hacerse sentir, porque su influencia se construye desde lo cotidiano, desde esos pequeños gestos que terminan sosteniendo procesos enteros, y Tranquilín es uno de ellos. Basta una llamada para entenderlo. Uno marca el número, espera el tono y del otro lado siempre aparece esa voz serena, sin apuros ni poses, que recibe con naturalidad el saludo de siempre: ¿Cómo estás, Tranquilín? Y cuando la pregunta se devuelve hacia él, la respuesta llega con la misma calma con la que vive y actúa: “bien pal` tiempo tranqulín”. Una frase sencilla que encierra una forma muy particular de entender la vida, el deporte y los momentos.

Tranquilín, es de San Carlos, estado Cojedes, tierra llanera donde la palabra todavía pesa y el cariño se gana con coherencia, constancia y cercanía. Allí es muy querido porque nunca ha dejado de ser el mismo, ni cuando las responsabilidades........

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