Felipe Urbaneja, nunca dejó de atajar los valores
Hay saludos que duran apenas unos segundos, pero tienen la fuerza suficiente para despertar grandes recuerdos, así ocurrió cuando tuve el agrado de reencontrarme con Felipe Urbaneja en un rincón de Ciudad Guayana. El apretón de manos fue sincero, acompañado de una sonrisa de esas que nacen del respeto y de la amistad cultivada con los años. Conversamos brevemente, pero fue suficiente para comprobar que el tiempo pasa, mientras la sencillez y la calidad humana permanecen intactas. En ese instante entendí que algunos deportistas siguen siendo referentes, aun cuando el silbato hace mucho dejó de sonar.
Felipe es uno de esos guardianes del arco que defiende con orgullo los colores de su querido Deportivo 17, el tradicional club de fútbol de salón de la vía El Pao. Cada partido representa un compromiso con sus compañeros, con su institución y con una afición que siempre cree en él. Su pasión por este deporte continúa viva,........
