Cuenta la Leyenda: No nacerá otro como él. El Bárbaro del Ritmo

Nunca tuvo instrucción académica, pero en su pueblo natal no perdonaba una fiesta o serenata para cantar con su guitarra. Cuando Bartolome Maximilino More (Santa Isabel de las Lajas, 1.919, la Habana, 1.963) llega por primera vez a la capital cubana en 1.940, lleva el sueño de llegar al sitio reservado para los grandes de la música.

Al principio sobrevive “matando tigritos” y cantando en programas radiales para aficionados hasta que debuta como profesional en la emisora Mil Diez con el septeto Cauto del tresero Mozo Bergudello en 1.944 (Luis Bigott, en Historia del Bolero Cubano) luego en 1.945, ingresa al Conjunto de Miguel Matamoros y marcha como parte del grupo a una gira en la capital mexicana. Se entusiasma tanto con el publico azteca que decide probar suerte como solista. El éxito no se hace esperar con los temas “Encantado de la vida” y “Mucho Corazón” grabadas con el conjunto de Lalo Montané, integrando el famoso Dueto Fantasma. ya como primera figura graba con las orquestas del cubano Mariano Mercerón y los mexicanos Arturo Núñez y Rafael de Paz. Este es el inicio de a carrera vertiginosa que estremece los moldes de interpretación de la guaracha, el son, el bolero, y hasta el mismo mambo, que siempre fue instrumental hasta que en su camino se encontró a Beny Moré.

EN MI CUBA NACE UNA MATA

En efecto, logra el verdadero éxito en 1.948, al unirse a la orquesta del también cubano Damaso Pérez Prado. Con el Rey del Mambo logra grabar mas de 50 temas, entre ellos los mas escuchados “Bonito y Sabroso” y “Pachito Eche”. En 1.950 regresa a Cuba y trabaja con la orquesta de Ernesto Duarte (“Como fue”, “Donde estabas tu”) y de Bebo Valdés, con quien intenta reeditar el éxito del mambo por medio de un hibrido llamado batanga. Su prestigio internacional se acrecienta a mediados de los años 50, cuando graba, en sesiones condimentadas con todo tipo de anécdotas los boleros “Obsesión” (a dúo con Pedro Vargas), y “Alma Libre”, ( de Juan Bruno Tarraza) junto al venezolano, el tenor favorito de Venezuela Alfredo Sadel y bajo la dirección orquestal y arreglo de Aldemaro Romero. Estos temas se convirtieron en referencias superlativas de la canción, tanto por la magnitud artística de los intérpretes como por la calidad irrepetible de esas grabaciones. Ya a partir de 1.953, con apenas 35 años de edad y todas las luces encendidas, tiene el merito de fundar y dirigir una de las mejores orquestas que han existido en los confines del baile. La Orquesta Gigante a la que llama “su tribu” por la que desfilaron los trompetistas Alfredo “Chocolate” Armenteros, Jorge Varona, y “El Negro” Alex Vivar; el trombonista Generoso Jiménez, los pianistas Pedro Justiz y Eduardo Cabrera (quien se residencia en el país en 1.955), y los vocalistas Fernando Álvarez y Miguelito Cuni.

Pá QUE TU LO BAILES. Pá QUE TU LO GOCES

Indudablemente, la década de 1.950 refleja el momento de mayor esplendor vivido por la música bailable en Venezuela. Además de las mejores orquestas cubanas, figuras como Rita Montaner, Bola de Nieve y Miguelito Valdés, engalanan los carnavales caraqueños. Beny More, por su parte, es contratado para los carnavales en 1.955, 1.956, y 1.957 el 23 de febrero de 1.960, el diario El Mundo anuncia la........

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