Hablemos hoy de: Viendo pasar la vida |
Sentado en una esquina de cualquier lugar del mundo, observo a las personas que por allí transitan. Es algo muy impactante lo que se puede ver en el rostro de muchos de ellos.
Con facilidad, se nota el peso de los años y la forma como ella (la vida) ha construido en cada uno de ellos, sus verdades y realidades. Tristeza, dolor, amargura, frustración, resignación, rabia, rebeldía, pero también pude ver en algunos rostros el sabor del éxito, felicidad, equilibrio, satisfacción, agradecimiento, compromiso, amor y alegría.
Es impresionante como la actitud y el rostro de las personas pueden expresar lo que se lleva por dentro.
Algunas conductas son de un nivel excesivamente elevado de conformismo, pareciera que el tiempo se detuvo en ellos y se pararon a ver pasar la vida y sin ánimos de vivirla realmente. Tal vez no han pensado que solo viendo el recorrido de otras personas, no alcanzarán nunca ninguna de las metas que se hayan trazado en algún momento.
Si revisas de manera objetiva todo a tú alrededor, te darás cuenta que no es complicado seguir adelante, que solo debes vivir y no enredarte. Porque normalmente es uno mismo el que con actitudes irracionales que no dejan nada, complicamos las cosas para luego decir que nada funciona y que todo sale mal.
Y es tan corta (la vida) que tal vez no llegues a darte cuenta cuando pasó por tu lado. Por eso solo se feliz, y aprovecha cada oportunidad y experiencia que se te presente, y disfrútala al máximo porque también se vive una sola vez.
Celebra cada segundo con humildad, pues ella es generosa y tiene mucho para darte. Sigue siempre la luz que Dios y el universo dispusieron para que nos guiaran por buenos caminos, celebra el aprendizaje que es un foco que conduce a la sabiduría, comparte tu vida con alguien porque acompañado se llega más lejos, evita la soledad que muchas veces no es la mejor compañía, déjate llevar por la estrella que te lleva a lo bueno y bonito de la vida, sana tus heridas para que no dejen cicatrices que con el tiempo te hagan daño, bebe, come, corre, grita, sonríe, abraza y cada día agradece al Altísimo por despertar cada mañana, por ver, oír, hablar, tocar, y caminar con paso........