El legado de Petro
Gustavo Petro llegó a la Casa de Nariño en 2022 presentándose como el líder de un “cambio” moral y político, con una promesa ética frente a la política tradicional: gobernar sin corrupción, romper con el clientelismo y demostrar que el poder podía ejercerse al servicio de los más vulnerables y no de las maquinarias de siempre.
Esa promesa impactó su gobierno porque lo obligó a medirse con una vara ética más alta que la de sus antecesores. Por eso, cada escándalo y cada contrato bajo sospecha no solo golpeó la gestión administrativa, sino que erosionó el sentido de su relato político: la idea de que el cambio representaba una superioridad moral frente a la política tradicional.
Casos como la violación de topes........
