«Idolatría de la tecnología»
El problema de la tecnología es que puede llevarnos a un lugar al que quizás no queramos ir. Ese es y seguirá siendo uno de los problemas más importantes de nuestro tiempo.
La tecnología es consustancial al hombre porque es su capacidad de homo faber, pero si el poder político está en manos de indocumentados y chapuceros, el riesgo es grande. La primera chapuza es la de quien ansía el poder sin la competencia, sólo con el atrevimiento que le proporcionan sus carencias, donde no hay dotes de organización ni de mando, delegadas en peleles de un amo que sólo posee el instinto de la conspiración para hacerse con el poder y conservarlo.
El tsunami emocional, informativo, político y negocial de la tragedia ferroviaria de Adamuz pone de manifiesto que la alta tecnología no puede estar en manos de cualquiera.
Se han multiplicado los trenes, los viajes, la competencia de empresas, la incompetencia de cargos, el enchufismo, la corrupción y no proporcionalmente el mantenimiento y las inspecciones, en particular las vibraciones o la fatiga de........
