«Viejas mediciones injustas; sobre riqueza y bienestar» |
El proceso de globalización de este mundo nuevo, nos llama al entendimiento, ofreciéndonos la posibilidad de una gran redistribución de la riqueza a escala planetaria, lo que requiere de todos nosotros una buena gestión, comenzando por un total desprendimiento de lo mundano. Por desgracia, la realidad suele llamarnos al orden, siendo testigos del incremento de la pobreza y la desigualdad, contagiando asimismo con una crisis a todo el mundo. A poco que nos adentremos en las diversas situaciones, seremos testigos de las consecuencias de nuestro fracaso actual, sobre todo a la hora de equilibrar las dimensiones económicas, sociales y medioambientales del desarrollo. Comencemos a darle valor al bienestar humano, siendo más éticos y responsables.
Lógicamente, esto significa que los dinamismos del progreso deben gestionarse, superando la idolatría del beneficio y poniendo siempre al individuo y a su impulso sistémico en el centro. Lo........