Venga la sentencia
El juicio a Susana Villarán por las coimas recibidas de empresas brasileñas —para sus campañas de reelección y por el “no” a la revocatoria que se planteó contra ella— debe ser uno de los que mayor tiempo está tomando en realizarse.
Han transcurrido casi 10 años desde que se inició la investigación fiscal y hasta ahora no hay sentencia. Y la sensación general es que estamos ante un proceso que, de un modo u otro, continúa atrapado en una nebulosa judicial que se alarga sin que puedan vislumbrarse avances, en buena cuenta, condenas........
