menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Sin combustible

13 0
thursday

Luego del incidente registrado en una estación del gasoducto en Megantoni, en La Convención, Cusco, que ocasionó el racionamiento del combustible en el país, la empresa TGP, con el apoyo de otros grupos privados, empezó ya con las labores de reparación.

El área afectada está bajo control del Ejército y se realizan constantes mediciones del impacto ambiental que esta deflagración pudiera ocasionar.

La idea es reanudar el servicio lo más pronto posible, incluso antes de los 14 días previstos. Los trabajos se están desarrollando a un ritmo acelerado y se ha incorporado incluso a la Fuerza Aérea para las tareas de transporte más urgentes.

El Ejecutivo, aunque tarde, ha dado medidas complementarias para reducir el impacto del incidente al permitir el uso de combustibles alternativos a las industrias, que, en general parecen estar más o menos cubiertas con sus reservas, por lo menos hasta que se cumpla el plazo anunciado.

Sin embargo, otro sector muy afectado, es el de los taxistas y mototaxistas, muchos de los cuales necesitan trabajar diariamente para pagar sus créditos o para llevar el sustento a sus familias. Las colas en los grifos crecen cada día que pasa. Los operativos para vigilar que se cumpla el racionamiento tendrán, por ello, que estar a la orden del día, pues no faltarán quienes pretendan aprovecharse de la crisis.

Y no se trata simplemente de pedir resignación a este sector de transportistas, como dijo el ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, con una empatía digna de un cromañón: “Para los taxistas, lamentablemente no tenemos alternativa. Si les damos a ellos, le quitamos al transporte masivo. Ahora los taxistas van a tener que subir su precio. El que quiera tomar estos servicios, tendrá que pagar”.  

El Estado debe movilizarse y ofrecer apoyo, también, a los conductores de cualquier escala, es decir, encontrar fórmulas para paliar esta carencia, pues el desabastecimiento tarde o temprano afectará a todos, no solo a quienes se ganan la vida delante de un timón.


© Perú21