Cuando Dina habla, la negación, la desconexión y el desprecio protagonizan
Al escuchar a Dina Boluarte, quienes aún conservan la paciencia para atender sus terribles pronunciamientos, se encuentran con un discurso desconectado de la realidad, pero también con una humillación hacia el ciudadano y sus preocupaciones del día a día. Esa mezcla termina configurando una figura que no deja otra alternativa que la desaprobación. No es solo una cuestión de una pésima gestión, sus ministros y su inoperatividad para dar solución a los problemas más urgentes del país, sino se suma una combinación de mala oratoria, negación, desconexión, aislamiento y desprecio.
Se sabe cómo inició todo. Pedro Castillo la colocó en el poder cuando intentó su fallido golpe en diciembre de 2022 y a ello le siguió su justificada vacancia presidencial. Castillo se desmoronó solo, sin apoyo militar, desnudando aún más su poca experiencia política, su autoritarismo y su poca inteligencia. Lo que vino después........
