Roberto Sánchez y el mito del “mal menor”
La izquierda y el progresismo han iniciado la campaña de vender a Roberto Sánchez como el “mal menor”, asegurando falsamente que es más fácil vacarlo a él que a Keiko Fujimori. Probablemente, por desconocimiento, omiten que, ahora, para destituir a un presidente se necesitan 87 votos en la Cámara de Diputados y 40 en el Senado. Ni Sánchez ni Fujimori, incluso con aliados, están cerca de esas cifras. Asimismo, es irresponsable que se esté jugando al ajedrez de la vacancia luego de la caótica década de destituciones que nos ha llevado a esta crisis. El Perú necesita estabilidad y que alguien gobierne, porque estamos mal, pero........
