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Nosotras, las pro vida

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30.04.2026

He pasado gran parte de mi vida con pánico a quedarme embarazada. Desde la primera vez que me vino la regla y me soltaron, cual bomba de neutrones, eso de "a partir de ahora tienes que tener mucho cuidado porque te puedes quedar embarazada". Apenas entendía lo que le estaba pasando a mi cuerpo, a mi mente, el dolor físico, la vergüenza, las hormonas... todo ello a la vez explotando, mudando, enloqueciendo, sin pedir permiso, sin estar yo lista y sin quererlo, y encima resulta que ME PUEDO QUEDAR EMBARAZADA. Que es verdad que la admonición te la hacían, casi siempre, con la mejor de las intenciones y desde el cariño, pero no se me escapaba que el punto central de aquella frase aterradora se encontraba en el sujeto: "tú", poniendo toda la carga de responsabilidad, y por tanto de culpa, en mí. Por lo que, si me quedaba embarazada cuando no debía, quería o podía, toda la culpa sería mía. Por irresponsable, por puta, por tonta. La razón era lo de menos porque las consecuencias inevitables de mi error, de mi estupidez, de mi poco cuidado tendrían que pasar por la penitencia, la pena, la tristeza, la vergüenza, el trauma.

Y así no importaba nada que para quedarme embarazada necesitara de la participación obligada de un varón, ni tampoco que tomara medidas y fuera precavida, porque cualquier error -aunque fuera ajeno, accidental o un fallo de los anticonceptivos- tendría que atribuirse exclusivamente a mi falta de cuidado, a mi lujuria, a mi deseo. Y como casi todas las cosas que nos pasan a las mujeres, como la menstruación o la menopausia, son consideradas sucias, poco apropiadas, indecentes e inadecuadas para la conversación pública, todo este miedo lo fui pasando en silencio o lo dije como una broma entre amigas, como algo que no podemos tomarnos muy en serio, o en una conversación susurrada con mi pareja.

Sin embargo, he sido afortunada pues vivo en un país en el que siempre he podido interrumpir legalmente mi embarazo sin miedo a acabar muerta o en la cárcel. He vivido tres reformas de la ley del aborto que han ido ampliando y consolidando mi derecho a........

© Público