El mundo que ya no reconoce límites
Hay épocas históricas que se anuncian con grandes acontecimientos y otras que cambian silenciosamente, casi sin que nos demos cuenta. No porque falten guerras o crisis, sino porque lo que verdaderamente se transforma es aquello que una sociedad considera aceptable. El cambio no reside únicamente en los hechos, sino en la desaparición progresiva del asombro.
Ese es, probablemente, el fenómeno geopolítico más relevante de nuestro tiempo. No estamos asistiendo simplemente a una reconfiguración del orden internacional. Estamos entrando en un cambio de paradigma civilizatorio en el que el poder ha dejado de sentir la necesidad de legitimarse. Lo que hasta hace apenas unos años parecía excepcional hoy empieza a asumirse como normal. Y esa normalización es quizá mucho más inquietante que cualquiera de los acontecimientos concretos que ocupan diariamente los titulares.
La última decisión de la Cámara de Representantes estadounidense constituye un buen ejemplo. Por un ajustado resultado de 216 votos frente a 212 ha aprobado la Ley de Autorización de Defensa Nacional, que incorpora una disposición para profundizar la integración entre las estructuras militares de Estados Unidos e Israel. El texto todavía debe superar el trámite del Senado, pero la dirección política resulta inequívoca. No se trata únicamente de reforzar una alianza estratégica histórica. Supone institucionalizar una integración militar que difumina aún más la frontera entre los intereses estratégicos de ambos Estados y reduce los márgenes para cualquier política exterior estadounidense que aspire a mantener un mínimo de autonomía respecto a Oriente Próximo.
Relacionado con este tema
Trump busca impulsar a Infantino para que sea el próximo secretario general de la ONU
Al mismo tiempo, la Administración Trump continúa intensificando la presión sobre el Tribunal Penal Internacional. Desde 2025, ocho de sus dieciocho........
